Hace algún tiempo me surgieron
algunas dudas con respecto a ti, a tu amor incondicional, ese que decías sentir
por mí, y también, sentí miedo de entregar ese amor que yo guardaba tan
celosamente para cuando llegara la persona indicada, para cuando yo estuviera
preparada emocional, espiritual y anímicamente. Tiempo después, ciertas
circunstancias me llevaron a una gran ilusión y en su momento me hicieron
flotar sobre las nubes y crear castillos de algodón, pero como era de esperar,
dichos castillos se derrumbaron, se derrumbaron tras recibir grandes golpes de
voz, arañazos de intriga y ráfagas de desconfianza, mis castillos no eran
resistentes a tantos atropellos, a tantas infamias y desilusiones, yo no fui lo
suficientemente fuerte para sostener mis castillos en las manos y no es que no
lo quisiera, simplemente, no valía la pena, no valía la pena luchar por
conservar algo que ya no estaba entre mis manos, algo que ya me habían
arrebatado sin siquiera darme cuenta. Hoy, solo queda dar las gracias, ¿a quién?
no lo sé, yo misma no lo sé, pero existe... GRACIAS

No hay comentarios:
Publicar un comentario